Áreas del Proyecto LBIB:

  • Hardware
  • Software
    • Software de base
    • Software curricular
  • Conectividad
  • Financiación
  • Colaboraciones
  • ...


Voy a contribuir con un aportación breve a la ubicación del tema desde perspectivas distintas. Yo destacaría:

- Quienes ven primordial la integración de estos equipos como repositorios de materiales o de "programas" de adiestramiento disciplinar.
- Otros pueden considerar que pueden ser una opción que hará perder protagonismos a los libros de texto, a las metodologías tradicionales de aprendizaje y evaluación en pro de ir implementando los contenidos y recursos de Internet (repositorios multimedia, información web, trabajo en wikis, blogs etc). Ya hay abundantes experiencias en esta línea.
- En otro nivel hay quien puede verlo como un recurso para trabajar de forma intensiva en entornos de aprendizaje tipo Moodel de forma disciplinar, o quien lo vea como un recurso óptimo para facilitar el trabajo y seguimiento dentro de itinerarios escolares individualizados o colectivos. Ante en la complejidad derivada de la diversidad creciente de los centros me aparece una buen apuesta.
- También puede aparecer la opción de un recursos para llevar a la actividad escolar más allá del espacio y tiempo escolar, por ejemplo para preparar la recuperación de asignaturas on line.

Casuísticas muchas, yo me inclino por convertirlo en catalizador de cambios que supongan superar los actuales planteamientos, organizativos, metodológicos y curriculares (estrechamente disciplinares). Aunque siempre cabe integrar perspectivas
distintas.

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Miguel L. Vidal


Bueno, intentaré aportar algo, desde mi relativo desconocimiento y desde mi probablemente no bien medida audacia, y por si faltase algo haciendo en cierto modo de abogado del diablo . No desde un punto de vista de las caraterísticas que deberían tener los equipos, ni del software instalado; no algo tan operativo, sino más general. Probablemente otros miembros del equipo hayan recorrido el camino que voy a esbozar, pero como equipo sí me parece que deberíamos perfilar cláramente que necesidad - en este caso social - va a satisfacer el proyecto.

En las empresas, cuando se decide llevar a cabo un proyecto, se pone mucho énfasis en definir la necesidad que va a ser cubierta por el producto/servicio final del proyecto (posibilidad de obtener beneficios, demanda social, posicionamiento de la empresa como sostenible, o moderna, o responsable, simplemente a veces se comienzan proyectos por imperativo legal, etc.). Es el punto de partida de todo proyecto, o al menos en mi opinión debiera serlo.

En nuestro caso, probablemente mucha gente se pregunte - ¿Para qué un laptop para cada alumno? ¿Cómo se justifica? ¿Es necesario? Es decir, unas preguntas- muy de alto nivel - que requieren respuestas de otro nivel que el soft o el hard utilizado, posibles negociaciones con proveedores, reparto de tareas a lo largo del proyecto, etc.

Es necesario visualizar cláramente la justificación del proyecto - no naturalmente cara al equipo -, sino a personas que tengan un punto de vista más escéptico con respecto al mismo - sin ir más lejos, gran parte del profesorado de nuestra CAPV (quizás me he pasado con el "gran", no estoy seguro). No vayamos a transmitir la sensación de que lo que se quiere hacer es lo que sigue( y que sin duda conocéis):


En definitiva y sin entrar en más matices: ¿Cómo se justifica el Proyecto desde el punto de vista pedagógico? (Dejemos a un lado por el momento la Competencia Digital).
Al hilo de lo anterior considero que un área del proyecto es precisamente la JUSTIFICACIÓN. Creo que contestar de forma clara a ¿PARA QUE? otorgaría un suelo, una base mejor cimentada al proyecto.
(Xabier Lacunza)

Desde mi humilde experiencia utilizando en mis clases de Tecnología DBH3 y 4 un carro de Ikasys con 27 ACER ASPIREONE con conexión wifi a internet, dotar a cada alumno de un netbook ofrece una serie de posibilidades sumamente interesantes.
Por una parte permite una digitalización de las tareas que se realizan por parte del alumno. Esto, no supone en sí mismo ninguna diferencia respecto al aula de informática tradicional si seguimos utilizando como soporte dispositivos de almacenamiento físicos como los discos duros locales o en red o las memorias USB. Las cosas se animan cuando pasamos a sistemas en nube con herramientas on-line. Herramientas como GoogleDocs nos permiten por una parte romper la barrera entre el trabajo en casa y el trabajo en clase, y por otra, nos facilitan potentes herramientas de trabajo colaborativo.
Por otra parte, si nuestros alumnos disponen de conectividad fuera del centro, las barreras entre el trabajo de clase y el de fuera de clase se difuminan. Los grupos de trabajo pueden operar y comunicarse de manera no presencial tanto síncrona como asíncrona entre ellos y con su profesor.
Las herramientas que generan feeds RSS nos permiten monitorizar los cambios realizados y la evolución de las tareas para facilitarnos su evaluación y seguimiento.
La publicación de los trabajos realizados en la red nos ayuda a que los alumnos visualicen la importancia de sus logros, y a través de herramientas 2.0 les permite recibir retro-alimentación sobre sus trabajos.
El trabajo basado en recursos digitales, una vez superado el síndrome del Copy-Paste, permite el acceso a una mayor variedad de fuentes de información con puntos de vista y enfoques diferentes que enriquecerán el producto final de los alumnos.
Evidentemente la figura del libro de texto tradicional se difumina y tiende a desaparecer ya que la información que nos aportaba, con una marcada tendencia a la obsolescencia según en que asignaturas, es fácilmente sustituible por recursos disponibles en la red que además pueden ser contrastados. Son las actividades que planteemos a nuestros alumnos las que nos permitirán desarrollar y dirigir su aprendizaje. Los libros deberán dejar paso a repositorios actividades que nos permitan diseñar el aprendizaje. En este sentido es sumamente interesante el planteamiento de Tecnología de Ostadar que sustituye el libro con un sistema basado en web que ofrece recursos y actividades para que cada profesor organice en función de sus necesidades el recorrido formativo.
Las plataformas de e-learning como moodle, nos ofrecen unos marcos fáciles de usar y administrar en los que vertebrar el proceso educativo combinando la parte presencial y la no presencial. Moodle puede ser el cuaderno de trabajo en el que se nos plantean las actividades, se nos sugieren recursos, se realiza el seguimiento de las tareas... pero siempre con la posibilidad de acercarse con el netbook y preguntar en persona. El netbook nos libera del peso del libro y del cuaderno, la conectividad nos da el don de la ubicuidad donde yo voy ahí va mi trabajo.
Todo este sistema no funciona si el profesor no dispone de conectividad. El docente necesita disponer de las fuentes de información, de las herramientas de trabajo y de comunicación tanto en clase como fuera de ella. Dotar de ordenadores a los despachos o salas de profesores no tiene un excesivo sentido ya que la mayor parte de nuestro tiempo estamos en clase y no en el despacho. Un profesor conectado y accesible permite un mayor grado de interacción con los alumnos. Una duda se puede solucionar en cualquier momento y lugar. La concectividad puede romper las barreras espacio-temporales del proceso educativo trastocando las formas, los tiempos y sobre todo los lugares en los que se trabaja y se aprende.
Yo de momento utilizo un Moodle como referencia y cuaderno de trabajo en clase que se complementa con GoogleApps en algunas actividades. Pese a algunos inconvenientes técnicos las cosas están funcionando razonablemente bien y espero extenderlo a toda la tecnología de DBH.
(Ibon Burgoa)